Los teléfonos móviles podrán ser utilizados como medio de pago, sustituyendo en algunos casos las tarjetas de crédito y débito.
Sólo será necesario tener cuenta bancaria de débito o crédito, así como darles de alta en la institución para obtener un número confidencial que servirá para pagar en los comercios afiliados.
Los operadores de telefonía celular y las instituciones bancarias afirman que estas transacciones serán seguras, debido a que no se facilita el número de la tarjeta de crédito o débito ni otros datos confidenciales.
Cada que se realice un pago con un celular, el usuario tendrá que autorizar la operación en tiempo real.
Para tener acceso a este servicio no es necesario adquirir un nuevo teléfono celular, sino que se puede tener en casi cualquier equipo sin necesidad de instalar un hardware o software adicional.
El Fondo de Infraestructura de Medios de Pago Electrónico (Fimpe) -que opera con recursos bancarios-, tiene un programa piloto en Saltillo Coahuila, el cual ya reporta a 4,000 clientes y a unos 400 comercios que acepta esta modalidad de pago.
En México se estima que hay 43 millones de celulares y más de 44 millones de cuentas bancarias entre crédito y débito.
De acuerdo con el Banco de México son 15 las instituciones bancarias que tienen interés en que, en colaboración con las empresas de telefonía celular ofrezcan el servicio de pagos a sus usuarios.
Al momento, las compañías telefónicas que participan son Iusacell y Movistar. Sin embargo, las negociaciones con Telcel, están aún pendientes.
El Fondo de Infraestructura de Medios de Pago Electrónico (FIMPE), anunció que la plataforma denominada Nipper, ya está lista y permitirá en la primera etapa, comprar tiempo aire para celular con cargo a la tarjeta de crédito y débito. |